Entradas

Capítulo XX: Lost

Mi estancia en Gijón fue bastante agradable. Y... ¿Qué suelo hacer después de volver una vez más a una ciudad en la que ya he estado? ... Perderme, por supuesto. Llegué a eso de las 15:30 más o menos, tenía un hambre tremenda (No me suena nada bien la expresión pero según la RAE la palabra "hambre" es femenina. El sustantivo "un" se añade para romper la cacofonía que formaría la secuencia "una hambre" por lo que no sonaría bien... pero el sustantivo sigue siendo femenino) . Ana salía del trabajo a las 17:30 o 18:00 y necesitaba hacer tiempo. Entonces... no se me ocurrió mejor idea que ponerme a caminar en busca de una panadería. Mi plan era el siguiente: Encontrar una panadería, comprar algo para comer, ir hasta el paseo marítimo a comer, practicar un poco con mi guitarra de viaje y llamar a Ana para decirle que no hace falta que me vaya a recoger, que ya aparezco directamente en su piso... Y allí estaba yo (De sobrado...), caminando con mi maleta y mi gui...

Capítulo XIX: Viaje inesperado

Hace algo más de un mes que no escribo nada. Isabel, como de costumbre, me dio el aviso ya que parece ser que cuando no escribo es porque algo me pasa, sea para bien o para mal. El tema del tabaco lo llevo como puedo y parece que la fuerza de voluntad es más fuerte que el mono que sigo teniendo, de momento. Supongo que no me queda más remedio que habituarme a este síndrome de abstinencia teniendo en cuenta que vivo en un piso que huele a humo casi las 24 horas del día... Es curioso la de humo que absorben las cortinas, la pintura de las paredes, incluso el teclado del ordenador, que huelen igualmente. A finales del mes pasado me encontraba en una fase bastante positiva de búsqueda de empleo. Madrugaba con gusto y me iba a hacer lo que yo llamo: "La ruta de la ETT". El esfuerzo no sirvió de mucho. Nada más entrar en cada una de esas oficinas se podía respirar la angustia ante la situación laboral presente. No por mi, claro. Si no porque lo que peligran son los 3 año...

Capítulo XVIII: Más de lo mismo

En cada intento de dejar de fumar las sensaciones siempre son muy diferentes unas de las otras. Mi anterior intento creo que comenzó allá por el 2008. ************************* FlashBack, como de costumbre ************************* Estaba haciendo el Ciclo Superior en Salud Ambiental y me apoyaba en la idea de que quería dejarlo por motivos económicos, por motivos emocionales y porque tenía un ejemplo diario en mis clases en materia de "anti-salud" que me ayudaba a sobrellevar el síndrome de abstinencia. Mi profesor de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud (Manda cojones...) Isidro Sande. Un fumador y jugador compulsivo que trataba de hacer ver mediante su dicharachería estúpida que la vida le sonreía llevando ese tipo de vida. Para mi era todo fachada. Recuerdo una vez, que las casualidades de la vida me llevaron a frecuentar una cafetería regentada por un vecino. Un vecino que casualmente también conocía Isidro. Cuando entré por la puerta de la cafetería, Isidro s...

Capítulo XVII: Delirios de una recaida

Resulta que esto de dejar de fumar no me está proporcionando buenos resultados a corto plazo. Desde que antes de nochebuena me vino una especie de "pseudoneumonía-bronquítica", por llamarlo de alguna forma, no consigo recuperarme del todo. Antes de ayer mismo, pensando que estaba lo suficientemente recuperado, pensé en que no había mejor forma de celebrarlo que echándome unas carreritas, a trote lento, claro (No estaba para forzar mucho), por el paseo del Lagares. Las sensaciones eran bastante buenas, en principio. Al terminar, me sentía mucho más relajado y menos tenso, empapado de sudor, eso sí, pero con esa sensación de bienestar que producen determinados esfuerzos físicos. A su vez, tambien sentía como si el pecho me quemara, seguramente producto de algún tipo de drenaje pulmonar por desintoxicación tabaquil, o eso pensé yo. El caso... es que desde ese día me siento como si estuviera al borde de la recaida (En lo referente a la bronquitis esas de marras). No me siento mal...

Capítulo XVI: Best Seller

Esta vez no quiero seguir la cronología natural de los artículos que escribo. No pienso hablar de las rebajas, aunque sería un tema que daría mucho de sí desde un punto de vista económico y social. De vez en cuando me dan venadas, una de las venadas que tengo últimamente es la de intentar tocar la guitarra por lo menos durante 1 o 2 horas al día. No siempre me dan esos impulsos pero durante estos días lo veo como una cita ineludible. Cojo mi Martins Backpacker, me pongo delante del ordenador con alguna Backing Track, algún tema acústico o algún tema de un grupo conocidillo y ala... a improvisar a ver lo que sale. De vez en cuando me salen escalas curiosas pero todavía tengo mucho que practicar... y mucho que mejorar, claro. Otra de las cosas que se me pasan por la cabeza es... la novela, la historia, el cuento o como se quiera llamar a lo que se supone que estoy escribiendo. He intentando comenzar como si fuera una continuación de otra cosa (Muy de moda en los Best Sellers...

Capítulo XV: Día del niño

Como no, un artículo obligado. ¡Han venido los Reyes Magos! Cuando era más pequeño recordaba este acontecimiento como el más mágico del año. En estos últimos tiempos, con la llegada de Internet y las altas tecnologías se está perdiendo un poco lo que es la magia y el misticismo que tenían antaño estos acontecimientos. Cuando tenía unos 4 o 5 años creía en la magia, creía enormemente en ella. Ahora no estoy muy seguro de si creo o dejo de creer. Sabía que cuando se me caía un diente vendría un ratoncito, lo recogería y me dejaría algún premio en lugar de ese diente. Nunca había visto a ese ratón, ni tampoco lo he visto todavía, pero sabía que existía. Hoy por hoy no podría confirmar su no existencia ya que ya no se me caen los dientes, ahora me los extrae el dentista o el cirujano maxilofacial, según cuadre... y como todo el mundo sabe, el Ratoncito Pérez sólo viene cuando se caen los dientes solos, no cuando te los sacan, aunque a veces hay excepciones. Para mi, mi dí...

Capítulo XIV: Etapa sin humos

Con el día de hoy, llevo dieciseis o diecisiete días sin fumarme un pitillo. Lo tenía olvidado, la verdad es que no tenía necesidad de fumar debido a la enfermedad con síntomas gripales de la que todavía me estoy curando hasta que las noticias televisivas me recordaron la nueva ley antitabaco. No es que esté en contra, la verdad... me parece bastante bien, pero a ver cuánto dura. No hay nada que me fastidie más que las indecisiones políticas. Hoy prohiben, mañana corrigen, pasado mañana vuelven a prohibir. Los no fumadores lo celebran mediante vítores pueriles... pero las ayudas escasean. No se incentivan los sitios a dónde acudir si se quiere dejar el vicio. No sé si serán los restos de la enfermedad o el síndrome de abstinencia generado por estos días sin probar el tabaco pero creo que estoy perdiendo la cabeza. Es una sensación que ya había experimentado anteriormente. Vuelven los olores, los sabores, desaparece la sensación de asfixia mañanera... pero no todo e...