Entradas

Capítulo XXIV: Tales de Mileto y Cuales de Treinteto

Es extraño como muchas veces salen de nosotros facetas de las que no éramos conscientes a medida que nos hacemos mayores. El otro día mismo, mientras daba uno de mis paseos habituales y al darme cuenta de que hacía muy buen día me dije: Seguro que la ropa secará de vicio con esta brisilla. Me quedé pensando en la frase analizándola cuando caí en la cuenta de que me estoy convirtiendo en una marujona. Gracias a Dios que no tengo animales que seguro que de ser así pensaría en ellos como en mis pequeñuelos o vete tu a saber. Hoy he hablado con Ana. En parte me llamó porque tanto Michael como David están enfadados con ella... o algo así... Estuvo una semana o por ahí en los carnavales de Tenerife, con la familia de David. Se la notaba mucho más calmada que en anteriores ocasiones. También me comentó que lo va llevando mucho mejor con el tema del trabajo. Supongo que se resignaría a la idea de que está en esa empresa con el objetivo de adquirir experiencia para pasar a algo mejor más adel...

Capítulo XXIII: Rylynn y el perigeo lunar

Currículums, currículums y más currículums... cada vez que nos vemos, Piro siempre me pregunta si me han llamado de algún sitio. Todavía no logra explicarse el por qué no me llaman si realmente estoy haciendo lo que le digo que estoy haciendo. Hace un par de años, echaba currículums y... por lo menos, alguna entrevista siempre caía. Por lo menos algún tipo de proceso de selección telefónico para tantear mi disponibilidad. De aquella estaba todavía estudiando por lo que la criba laboral hacia mi se consideraba obvia. Buscaban a gente completamente libre, disponibilidad horaria total y todas esas cosas que suenan muy bien en el currículum... pero que simbolizan una vida aburrida sin ocupaciones. Entre búsquedas... desocupaciones y demás cosas pues... Me he puesto a pensar en el tiempo que ha pasado desde que era más pequeño. Le dedico más tiempo a la guitarra y, aunque no le dedico lo suficiente... recuerdo lo mucho que me costó aprender a tocar ese instrumento. Tardes y tardes de ...

Capítulo XXII: Tocar la pera

Ayer me llamó Raquel por la noche para recordarme, así por encima, todo lo sucedido en la Arribada. También para decirme que le debo 10€. Menos mal... porque ya no me acordaba de esas cosas y me gusta tener las cuentas claras. Tambien me contó detalles que a ella le parecían curiosos y que yo no pude ver debido a que mi localización espacial (Y mental) era diferente en el momento ocurrido. Tengo la extraña impresión de que... he ahondado en características personales mias que creía olvidadas pero que forman parte de mi propia naturaleza. El rupperín atrevido... reivindicativo...exagerado... Quizás fuera porque me dejé llevar por la euforia colectiva... Es una sensación curiosa mientras se vive... pero no es para mi. Creo que no he nacido para dejarme llevar de esa forma. Esas formas de sociabilizarse... No es miedo lo que siento... pero sí como... vértigo. Como si el concepto que se tuviera de mi hubiera cambiado. Hace unos años no me habría importado lo más mínimo. Es más, mi ho...

Capítulo XXI: Arribada 2011

No estoy seguro de si Arribada se escribe con B o con V pero bueno... según Google y el Faro de Vigo se escribe con B. Acabo de llegar después de un intenso fin de semana. No lo pasé mal pero en lo referente a mi idiosincrasia interpretativa podría estar mucho mejor. Me encuentro sentado delante del ordenador intentando hacer balance de daños sobre la situación como en estado de shock entre la confusión y la cordura. Seguramente sea debido a una resaca acumulativa que se liberará poco a poco durante estos días. Como dice el título del capítulo, este año decidimos ir a la Arribada de Bayona de nuevo. El año pasado no pude ir ya que me encontraba en Cartagena. Los chicos tampoco fueron por circunstancias varias y decidimos volver este año. Alquilamos un bungalow en Sabarís y compramos mucha, mucha comida y mucha, mucha bebida. Este año fué diferente ya que se notaba la ausencia de Ana pero eso no fue ningún impedimento para que nos lo pasáramos bien igualmente. Rober apareció ...

Capítulo XX: Lost

Mi estancia en Gijón fue bastante agradable. Y... ¿Qué suelo hacer después de volver una vez más a una ciudad en la que ya he estado? ... Perderme, por supuesto. Llegué a eso de las 15:30 más o menos, tenía un hambre tremenda (No me suena nada bien la expresión pero según la RAE la palabra "hambre" es femenina. El sustantivo "un" se añade para romper la cacofonía que formaría la secuencia "una hambre" por lo que no sonaría bien... pero el sustantivo sigue siendo femenino) . Ana salía del trabajo a las 17:30 o 18:00 y necesitaba hacer tiempo. Entonces... no se me ocurrió mejor idea que ponerme a caminar en busca de una panadería. Mi plan era el siguiente: Encontrar una panadería, comprar algo para comer, ir hasta el paseo marítimo a comer, practicar un poco con mi guitarra de viaje y llamar a Ana para decirle que no hace falta que me vaya a recoger, que ya aparezco directamente en su piso... Y allí estaba yo (De sobrado...), caminando con mi maleta y mi gui...

Capítulo XIX: Viaje inesperado

Hace algo más de un mes que no escribo nada. Isabel, como de costumbre, me dio el aviso ya que parece ser que cuando no escribo es porque algo me pasa, sea para bien o para mal. El tema del tabaco lo llevo como puedo y parece que la fuerza de voluntad es más fuerte que el mono que sigo teniendo, de momento. Supongo que no me queda más remedio que habituarme a este síndrome de abstinencia teniendo en cuenta que vivo en un piso que huele a humo casi las 24 horas del día... Es curioso la de humo que absorben las cortinas, la pintura de las paredes, incluso el teclado del ordenador, que huelen igualmente. A finales del mes pasado me encontraba en una fase bastante positiva de búsqueda de empleo. Madrugaba con gusto y me iba a hacer lo que yo llamo: "La ruta de la ETT". El esfuerzo no sirvió de mucho. Nada más entrar en cada una de esas oficinas se podía respirar la angustia ante la situación laboral presente. No por mi, claro. Si no porque lo que peligran son los 3 año...

Capítulo XVIII: Más de lo mismo

En cada intento de dejar de fumar las sensaciones siempre son muy diferentes unas de las otras. Mi anterior intento creo que comenzó allá por el 2008. ************************* FlashBack, como de costumbre ************************* Estaba haciendo el Ciclo Superior en Salud Ambiental y me apoyaba en la idea de que quería dejarlo por motivos económicos, por motivos emocionales y porque tenía un ejemplo diario en mis clases en materia de "anti-salud" que me ayudaba a sobrellevar el síndrome de abstinencia. Mi profesor de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud (Manda cojones...) Isidro Sande. Un fumador y jugador compulsivo que trataba de hacer ver mediante su dicharachería estúpida que la vida le sonreía llevando ese tipo de vida. Para mi era todo fachada. Recuerdo una vez, que las casualidades de la vida me llevaron a frecuentar una cafetería regentada por un vecino. Un vecino que casualmente también conocía Isidro. Cuando entré por la puerta de la cafetería, Isidro s...