Capítulo XIII: El último capítulo del año

Ya me encuentro un poco mejor de la enfermedad. Todavía no me siento preparado para salir de casa pero me siento mejor. El antibiótico de amplio espectro que me recetaron era demasiado fuerte. Cuando pase por otro periodo similar a este evitaré tomarlo o intentaré que me receten otro tipo de medicación con menos efectos secundarios nocivos. Durante algunos días estuve al borde de la psicosis. La idea del miedo hacia cualquier peligro me inundaba continuamente, menos mal que ya pasó todo aunque todavía me queda ese remanente extraño de haber estado expuesto a ese tipo de medicamentos, supongo que la sensación me durará todavía unos días.

Mañana será el último día del año, un día que seguramente no pueda disfrutar. Todavía no estoy seguro de sí saldré a dar un vuelta o algo parecido. Mañana seguramente me llame Piro para preguntarme si ya estoy bien de salud y salir en fin de año, tampoco sé bien qué contestarle en referencia a eso. No me apetece nada de nada salir... al menos salir en ese plan que se suele salir. Este año no podré ir a ningúna sala de fiestas. Por una parte, mi cuerpo ha cambiado tanto en estos últimos tiempos que no tengo ningún traje ni ninguna camisa que me sirvan, me queda todo enorme. Por otra parte, no quiero asistir a ningún evento social que implique gastar dinero y no por el hecho de gastar dinero ... si no porque pienso que me lo pasaría mejor en algún sitio en que no fuera necesario gastarlo. Me siento muy presionado en ese sentido. Me gustará gastar dinero cuando sea yo el que lo gane. Aunque tenga dinero ahorrado propio, siento que no es del todo mio. Tambien me siento presionado porque tengo que ponerme las pilas cuanto antes. Tenía pensado ponerme en serio en cuánto a la búsqueda de trabajo antes de caer en esta enfermedad. No es una época muy buena para buscar pero no puedo dormirme en los laureles, tengo que encontrar lo que sea. Lo que he estudiado no me ha servido de nada a nivel práctico pero no puedo rendirme en ese sentido, si no ha servido pues a fregar portales hasta encontrar otra cosa. Lo fastidiado es que hasta las ofertas de limpiador son muy cotizadas y si todo falla... a vender bolígrafos por las puertas, como empezaron mis padres...

No sé... antes de estresarme, lo mejor será que me recupere bien de mi gripe, mi resfriado largo o lo que fuera, aunque no puedo evitar hacer balance sobre todo lo que ha sucedido en este año.

El comienzo del 2010 lo recuerdo bastante productivo. Estaba de vacaciones y poco después del día de Reyes tenía que volver a Cartagena ya que hasta marzo no terminaría el curso. Allí sentía que el tiempo estaba siendo aprovechado y las vivencias tenidas eran bastante interesantes. Al volver, tenía como objetivo otro curso en Cartagena que tambien me parecía muy interesante, pero no pudo ser dado que el Fondo Social Europeo no concedió las subvenciones necesarias para que ese curso avanzara. Otra de mis esperanzas era que me admitieran una beca de prácticas durante un año en el CSIC. Poco me faltó pero tampoco pudo ser. me embarqué en proyectos y proyectos que no se materializaron incluso rechazando posibles ofertas debido a malas decisiones, menos mal que allá por agosto me llamaron de la comunidad de vecinos para sustituir al conserje titular como vengo haciendo varios años si no... iba a ser un año bastante aburrido. Con la esperanza de que algunos proyectos se pudieran cumplir he ido dejando muchas cosas. Si lo llego a saber hubiera buscado más cursos cuando tuve tiempo o incluso seguramente me hubiera embarcado en otro ciclo formativo. Este año no he hecho nada de nada. He ido a Cartagena, he vuelto, he conseguido un Certificado de Profesionalidad en la rama de Química pero aquí estoy... parado, sin hacer nada... Es desesperante. Sé que tengo posibilidades, sé que soy competente como el que más... sé que puedo trabajar en cualquier cosa que me proponga pero para trabajar necesito que me den una oportunidad. Tampoco quiero pensar que el año que viene irá mejor. El año no tiene por qué ir bien... quien tiene que ir bien soy yo. Quien tiene que tomar decisiones soy yo. Quien tiene que arriesgarse soy yo. Nadie me va a regalar nada. Los años son todos iguales siempre.

Estas fechas no me gustan demasiado. Hace un tiempo sí me gustaban pero ahora ya no, me parecen muy tristes. Me siento más cansado, nostálgico... echo muchas cosas de menos... mi futuro parece cada vez más incierto... sólo espero no estancarme y seguir aprendiendo siempre y espero tener la moral suficiente para que se cumplan todos mis sueños y, en caso de ser posible, poder ayudar a otros a cumplir los suyos.

Feliz 2011 a todos aquellos que me leeis y que siempre estais ahí, en especial a Isabel, mi chica especial de las montañas, a la que le agradezco enormemente esos instantes de "comunicación espontánea" justo en los momentos que más lo necesito.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Capítulo XVII: Delirios de una recaida

Capítulo XXIII: Rylynn y el perigeo lunar

Capítulo X: El paseo II