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Capítulo XXVIII: Xilitol, Fluoruro sódico y Provitamina B5

Pues al final va a ser que los milagros existen... qué cosas.... Durante la semana pasada me llamaron de la Fundación Laboral de la Construcción para decirme que estaba seleccionado para realizar el curso. Quizás no había tantas personas como pensaba que había... o quizás hice el examen mejor de lo que había pensado, el caso es que por unas o por otras estoy crucificado hasta octubre que es cuando termina el curso. En principio tendría que rechazar el trabajo de conserje de todos los veranos y seguramente no me vuelvan a llamar más, pero algo tengo que hacer. A partir de junio, como había planeado, echaré solcitud para el ciclo superior de Química Ambiental aunque parece que han cambiado la ley haciéndolo de dos años en vez de uno, aunque eso tengo que verlo porque no me ha quedado claro del todo. Parece que las cosas empiezan a salir bien aunque todavía no debo confiarme demasiado. Mi camino hacia la independencia todavía está en sus inicios y todavía no me veo preparado pa...

Capítulo XXVII: Lección de repaso

Por fin me hicieron la limpieza de oidos. En un principio pensaba que sólo tendría tapón en el oido derecho pero también lo tenía en el oido izquierdo. Salió una de mierda tremenda por ahí. Lo malo es que ahora tengo como una especie de costrillas por dentro del conducto auditivo a consecuencia de las irritaciones producidas por las gotas que me tenía que echar. De vez en cuando noto como tiran y si en unos días la cosa empeora iré al médico para ver qué pasa. La enfermera me dijo que preguntara en la farmacia por una especie de ganchitos que no empujan el cerumen si no que lo arrastran para poder retirar esas costrillas. No creo que vaya a preguntar ya que...  que una enfermera recomiende a un paciente que se meta un gancho por el oido me parece un acto bastante irresponsable. Aunque lo hiciera otro tampoco me sentiría muy seguro. De hecho, cuando vió que tenía algunas costrillas cogió un clip metálico, de esos para sujetar folios y comenzó a arr...

Capítulo XXVI: El proceso de selección

Llevo varios días sin escuchar un pimiento. Bueno, algo sí que escucho, pero poco. Como todos los años se hacen notar los efectos del tapón de cera que se va formando debido a que mis oidos, sobre todo el derecho, no drenan como deberían de hacerlo. Llevo unos 2 o tres días echándome Otocerum, las gotas esas que según dicen ablandan el cerumen y que en su composición contiene aceite de trementina (Aguarrás) entre otras cosas pero bueno... supongo que se necesita un potente disolvente orgánico para disolver tanta porquería. De todas formas, a causa de este taponamiento me han surgido una serie de situaciones curiosas y favorables. El día 5 de abril, ayer..., tuve una entrevista para el proceso de selección del curso de Organización y Proyectos de instalaciones de energía solar térmica (O algo así se llama). Resulta que el lugar al que tenía que acudir se llamaba Camiño da Raposeira. Bien... El día anterior, después de preparar la documentación que tenía que presentar tuve cur...

Capítulo XXV: Igneo-rancia

El artículo de hoy viene dado por un hecho que he visto siempre, desde donde me alcanza la razón. El hecho de reivindicar qué guitarrista es mejor o peor, cual debería ser coronado y cual desterrado. Cada guitarrista es un mundo y no existe nada escrito en tema de gustos musicales pero para eso tenemos a los ignorantes, que nos demuestran una vez que más que la música no se comparte, si no que debería ser enfrentada. Para el ignorante, la vida es algo así como una competición contínua. Siempre debe haber ganadores y perdedores. Nos evadimos de nuestros gustos personales para fijarnos en los colectivos y establecemos así patrones para determinar qué es lo mejor o qué es lo peor. ¿Lo mejor o lo peor para qué? No lo sé a ciencia cierta pero el ignorante tendría de esta forma un arma de entretenimiento destructivo mientras no encuentre motivaciones que le identifiquen con su propia individualidad. Me refiero, por exponer un ejemplo un poco más digerible a aquel...

Capítulo XXIV: Tales de Mileto y Cuales de Treinteto

Es extraño como muchas veces salen de nosotros facetas de las que no éramos conscientes a medida que nos hacemos mayores. El otro día mismo, mientras daba uno de mis paseos habituales y al darme cuenta de que hacía muy buen día me dije: Seguro que la ropa secará de vicio con esta brisilla. Me quedé pensando en la frase analizándola cuando caí en la cuenta de que me estoy convirtiendo en una marujona. Gracias a Dios que no tengo animales que seguro que de ser así pensaría en ellos como en mis pequeñuelos o vete tu a saber. Hoy he hablado con Ana. En parte me llamó porque tanto Michael como David están enfadados con ella... o algo así... Estuvo una semana o por ahí en los carnavales de Tenerife, con la familia de David. Se la notaba mucho más calmada que en anteriores ocasiones. También me comentó que lo va llevando mucho mejor con el tema del trabajo. Supongo que se resignaría a la idea de que está en esa empresa con el objetivo de adquirir experiencia para pasar a algo mejor más adel...

Capítulo XXIII: Rylynn y el perigeo lunar

Currículums, currículums y más currículums... cada vez que nos vemos, Piro siempre me pregunta si me han llamado de algún sitio. Todavía no logra explicarse el por qué no me llaman si realmente estoy haciendo lo que le digo que estoy haciendo. Hace un par de años, echaba currículums y... por lo menos, alguna entrevista siempre caía. Por lo menos algún tipo de proceso de selección telefónico para tantear mi disponibilidad. De aquella estaba todavía estudiando por lo que la criba laboral hacia mi se consideraba obvia. Buscaban a gente completamente libre, disponibilidad horaria total y todas esas cosas que suenan muy bien en el currículum... pero que simbolizan una vida aburrida sin ocupaciones. Entre búsquedas... desocupaciones y demás cosas pues... Me he puesto a pensar en el tiempo que ha pasado desde que era más pequeño. Le dedico más tiempo a la guitarra y, aunque no le dedico lo suficiente... recuerdo lo mucho que me costó aprender a tocar ese instrumento. Tardes y tardes de ...

Capítulo XXII: Tocar la pera

Ayer me llamó Raquel por la noche para recordarme, así por encima, todo lo sucedido en la Arribada. También para decirme que le debo 10€. Menos mal... porque ya no me acordaba de esas cosas y me gusta tener las cuentas claras. Tambien me contó detalles que a ella le parecían curiosos y que yo no pude ver debido a que mi localización espacial (Y mental) era diferente en el momento ocurrido. Tengo la extraña impresión de que... he ahondado en características personales mias que creía olvidadas pero que forman parte de mi propia naturaleza. El rupperín atrevido... reivindicativo...exagerado... Quizás fuera porque me dejé llevar por la euforia colectiva... Es una sensación curiosa mientras se vive... pero no es para mi. Creo que no he nacido para dejarme llevar de esa forma. Esas formas de sociabilizarse... No es miedo lo que siento... pero sí como... vértigo. Como si el concepto que se tuviera de mi hubiera cambiado. Hace unos años no me habría importado lo más mínimo. Es más, mi ho...