Capítulo XXVIII: Xilitol, Fluoruro sódico y Provitamina B5

Pues al final va a ser que los milagros existen... qué cosas.... Durante la semana pasada me llamaron de la Fundación Laboral de la Construcción para decirme que estaba seleccionado para realizar el curso. Quizás no había tantas personas como pensaba que había... o quizás hice el examen mejor de lo que había pensado, el caso es que por unas o por otras estoy crucificado hasta octubre que es cuando termina el curso.

En principio tendría que rechazar el trabajo de conserje de todos los veranos y seguramente no me vuelvan a llamar más, pero algo tengo que hacer. A partir de junio, como había planeado, echaré solcitud para el ciclo superior de Química Ambiental aunque parece que han cambiado la ley haciéndolo de dos años en vez de uno, aunque eso tengo que verlo porque no me ha quedado claro del todo. Parece que las cosas empiezan a salir bien aunque todavía no debo confiarme demasiado. Mi camino hacia la independencia todavía está en sus inicios y todavía no me veo preparado para irme sin más, pese a que mi madre me dice que haga lo que mejor me venga respecto a ese asunto...

He estado varios días sin escribir y este capítulo lo tuve durante varios días en stand by. Mañana empiezo el curso y bueno... a ver cómo evoluciona. Me va a costar muchísimo organizarme y seguramente tenga poco tiempo libre, aunque tampoco me sentiría demasiado atosigado dado que tienen muchísimos días festivos de por medio. Espero coger este curso con ganas. que me guste y convertirme en un friki insoportable sobre organización y proyectos de instalaciones de energía solar térmica aunque sólo sea para ser bueno jugando al trivial, como de costumbre.

Durante estos días tambien he ido a la playa... Durante la semana se estaba muy bien en la playa del Vao aunque el viermes se respiraba ese ambiente de chiquillada repelente. El sábado había el doble de gente aun por encima. Fui hasta el Vao por dar un paseo más que otra cosa y después fui hasta samil donde pude acomodarme en un huequito curioso. Poco después aparecieron los 15 añeros de costumbre. Todo iba bien hasta que escuché algo como: Pero vale furar a muerte, ¿eh? Iban a jugar un partido con una pelota enana. Lo primero que pensé cuando escuché eso de "furar a muerte" fue que seguramente me acabarían dando a mi. Los chicos controlaban bastante la dirección del balón hasta que... el balón pasó justo por encima mía después de dar un bote. Ais... yo soy tranquilito, antes esas cosas no me alteraban... sólo busco relajarme..jo... ¿Por qué los humanos tienen hijos? Como la típica escena playera en que todos disfrutan de las olas del mar, el silencio... no se escucha ni mu, como si todos entráramos en una especie de trance colectivo cuando se escucha al fondo: ¡Nenes! ¡Vamoh para allá que así tamo máh cómodoh y me cambio la compresa detrás de las rocas! Dirigiéndose hacia la zona donde hay tranquilidad. Por desgracia a la señora se le dió por tener 4 hijos, seguramente de hombres distintos, y de edades similares por lo que la escena se podría preveer... En ese momento recurro al de arriba para decirle que por qué es tan cabronazo como para ponerme una prueba de paciencia en un momento de relax como ese. De juzgado de guardia, vamos...

Al recordar la escena y pensando que hoy habría muchísima más gente que ayer decidí no ir a la playa. Como el edificio donde haré el curso queda detrás del Alcampo de la Avenida de Madrid decidí poner a prueba mi noción espacio/tiempo haciéndome la ruta del Río Lagares, desde Castrelos hasta la Avenida de Madrid. Más o menos me llevaría el mismo tiempo, quizás caminando un poco más. En principio iría en autobús todos los días al curso pero siempre está bien tener un plan B, por si las moscas (Por si me quedo dormido, vaya...) También decidí ir porque no me acordaba muy bien de cómo sería el recorrido.

Al llegar a Castrelos me entretuve un poco ya que parece ser que habilitaron una zona con máquinas para hacer ejercicio (Bicicleta estática, ejercicios de extremidades inferiores y superiores, banco de abdominales...) Cuando indagué un poco sobre el funcionamiento de las máquinas, aunque algunas ya no estaban, remonté la ruta. Es una ruta muy fácil que no tiene pérdida. Tiene un tramo en que hay que cruzar alguna carreterilla o cruzar una zona de fábricas. Pensaba que me iba a perder porque yo para estas cosas soy bastante negado pero esta vez fui bastante derechito a mi destino. De todas formas, aunque sea una ruta muy cómoda se da muchísima vuelta para ir hasta el curso. Otro día probaré otras rutas alternativas para ver si consigo atajar un poco. La verdad es que me encantan esos senderos semivírgenes gallegos con sus rutas fluviales, sus matojos a un lado y al otro y esos árboles centenarios cuya sobra parecen desvelar misterios ocultos... como si el tiempo se detuviera en ese lugar... un lugar muy apropiado para meditar, sí.

Después de escribir este capítulo que ya empezaba a ser un apunte obligado... me pondré con otro de mis proyectos. Ya he preparado toda la documentación para entregar mañana al centro. También he preparado otra documentación que tengo que entregar en los edificios de la Xunta que tengo que llevar para la semana que viene y ahora estoy intentando transcribir una canción improvisada que grabé ayer con una calidad.... no muy buena... y me gustaría grabarla un poco mejor, incluyéndole una batería midi y algunos arreglillos más.

Estoy nervioso... mañana empiezo a estudiar de nuevo después de hace algo más de un año sin hacerlo. Los cursos suelen ser muchísimo más relajados que los ciclos formativos claro, pero creo que tendré que esforzarme. Según he leido, sólo los mejores expedientes tendrán oportunidad para hacer prácticas en empresas (Requisito necesario para tener el certificado de profesionalidad, claro) o quizás, en caso de que algunos tengan que esperar... esperarían aquellos que tuvieran menores cualificaciones, no sé... bueno, ya se verá.

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