Capítulo XXI: Arribada 2011

No estoy seguro de si Arribada se escribe con B o con V pero bueno... según Google y el Faro de Vigo se escribe con B. Acabo de llegar después de un intenso fin de semana. No lo pasé mal pero en lo referente a mi idiosincrasia interpretativa podría estar mucho mejor. Me encuentro sentado delante del ordenador intentando hacer balance de daños sobre la situación como en estado de shock entre la confusión y la cordura. Seguramente sea debido a una resaca acumulativa que se liberará poco a poco durante estos días.

Como dice el título del capítulo, este año decidimos ir a la Arribada de Bayona de nuevo. El año pasado no pude ir ya que me encontraba en Cartagena. Los chicos tampoco fueron por circunstancias varias y decidimos volver este año. Alquilamos un bungalow en Sabarís y compramos mucha, mucha comida y mucha, mucha bebida. Este año fué diferente ya que se notaba la ausencia de Ana pero eso no fue ningún impedimento para que nos lo pasáramos bien igualmente. Rober apareció al día siguiente ya que tenía que trabajar el viernes y no podía venir antes.

Una vez que nos asentamos en el bungalow nos dimos cuenta de que no habíamos llevado nada con lo que matar el tiempo por lo que recurrimos al juego de interpretar y descubrir títulos de película, por turnos individuales, mediante mimica. Entre películas y películas, copas y más copas nos íbamos animando más y más. Tal fue así que llegamos a interrumpir el juego para cantar a viva voz una de las canciones que sonaban en el PC de Dave: Hasta mi final de IL Divo.. (Manda cojones...) mientras Raquel grababa la escenita con el móvil. Después de eso... recuerdo que salimos de marcha pero no recuerdo la hora ni sabría decir exactamente lo que pasó. No porque no lo recuerde si no porque todos los días fueron bastante parecidos y no me gustaría que se desvirtuaran demasiado mis historias mediante recuerdos precipitados. En la noche del viernes volví contento pero bastante tranquilo. No había bebido demasiado y los largos paseos que me daba ,tanto para la ida como para la vuelta, me ayudaban a despejarme de tanta fiesta.

Recuerdo que el sábado sólo dormí 4 horas. Me desperté a eso de las 10 o 10 y media y me fui paseando hasta Bayona para hacer tiempo mientras los chicos despertaban. Me sentía despejado y hacía un día muy bueno para pasear aunque con mucho viento y algo de frío, supongo que debido a la brisa de mar. Mi idea tambien era encontrar un estanco. El viernes rompí mi dinámica de no fumador para probar un pitillo porque me apetecía pero también quería comprarle un paquete de tabaco a Raquel como gesto de devolución ante todos los pitillos que le había pedido anteriormente. Mi idea no era la de pasear tan lejos pero el único puesto visible de venta de tabaco que no fuera una cafetería era un quisco con licencia de venta de tabaco situado en las proximidades de la heladería Xuntos. Cuando volví ellos seguían durmiendo. Eran las 12 y media de la mañana y poco a poco se iban levantando. Sobre las 2 de la tarde nos acercamos hasta Bayona para dar un paseo y echar una visual a los puestos de comida que había por allí. El dia anterior lo había pasado comiendo snacks y bollería industrial, la hora de ir a comer se acercaba y yo no tenía mucha hambre. Rober llegaría a eso de las 8 y media así que todavía nos quedaba tiempo que matar hasta que llegara. De pronto, cuando paseábamos por el puesto de infusiones, cerca de la iglesia, Piro se encontró con su amiga Lourdes. Se saludaron y la presentó al grupo. Me inquietó bastante no sólo el hecho de que por fin conociera a la chica de la que tanto me hablaba ... si no el gran parecido que guardaba con Ana. Tanto físicamente como de expresión facial. Seguimos paseando y entre vinos, gaiteros y demás... el ambiente se iba animando bastante. Poco después volvimos a coincidir con Lourdes y sus amigas y Piro decidió quedarse con ellas mientras nosotros ibamos a recoger a Rober, él ya aparecería más tarde. Existe cierto secretismo en torno a la nueva amiga de Piro. No es que no deba contarse pero... siento como si no fuera apropiado hablar de ella como algo habitual en la rutina de la vida de David. Muchas veces me habla de ella como si hablara de una relación que se va consolidando a medida que se desvanece la relación de pareja mantenida con Ana durante tanto tiempo. Tambien tiene sus dudas pues sabe que necesita hacer algo, pero no sabe bien lo qué. Muchas veces me confiesa que echa mucho de menos a Ana pero que esta chica con la que está le aporta cada vez más pero claro... Ana es Ana.. y aunque él intentara sustituirla de alguna forma, sería imposible. El sábado mismo me comentaba que estaba pensando en volver con Ana aunque ello conllevara el aceptar su nueva moda en cuanto a su estilo de vida. De ahí se deriva la disyuntiva que enfrenta lo nuevo de ella que le desagrada con la esperanza de que Ana vuelva a ser como antes... lo que a David tanto le enamoró en su tiempo.

Cuando Rober llegó y se asentó, Raquel se puso a preparar Agua de Valencia cual bebida druídica. La preparó tanto el viernes como el sábado y en vez de cenar con agua, con vino o con zumo.. .cenábamos con agua de valencia. Con razón me pillaba las moñas que me pillaba. Estando todos juntos, después de cenar decidimos jugar a las películas de nuevo. Me ponía de los nervios ya que no me gustaba la forma que tenía el novio de raquel de describir las películas y tampoco parecía agradar demasiado el modo que tenía yo. Aun así seguimos jugando durante bastante tiempo. Se hacían las 3 de la mañana y sólo quedaba un sitio al que ir, el Basic. Quizás hace unos 5 o 6 años hubiera tenido gracia estar en ese local, cuando yo tenía unos 21 o 22 años, pero ya no me siento con edad para asistir a ese tipo de locales. El objetivo real de ir allí era el de recuperar la llave del bungalow, pues la tenía Dave. Raquel, David y yo nos encontrábamos demasiado cansados como para ir a un sitio como ese. 5 euros de entrada sin opción a consumición. Menudo timo pero con el frío que hacía fuera, sólo sentir el calor que hacía dentro durante unos 15 minutos hacía que el precio valiera la pena. Cuando entré tenía la impresión de que era uno de los chicos más mayores que estaban allí. Generalmente yo suelo formar parte de los colectivos de menor edad allá a donde voy por eso me resultó un tanto chocante. A Rober le daba igual ya que estaba más salido que el canto de una mesa. Parecía divertirse pero está entrando en una etapa que espero no tener nunca: La etapa del ligoteo baboso. Me parece bastante desagradable ver ese tipo de prácticas. Percibir la cara depravada del sujeto que intenta ligar y la expresión de rechazo de la persona a la que no le van ese tipo de situaciones pero bueno, ya le pondrán los puntos sobre las íes algún día si así tiene que ser. No estoy en contra del ligoteo, es más, lo considero incluso necesario... pero cuando el ligue se vuelve molestia, las cosas cambian un poquito. Aparte de que no me siento a favor de ciertas prácticas agresivas que aunque dan resultado... buscan más la vulnerabilidad de la mujer que la pericia del hombre para alcanzar el objetivo deseado.

Cuando por fin conseguimos la llave decidimos quedarnos un rato más para disfrutar del ambiente. Lo que nos paralizaba en la calle era el frio más que el cansancio e intentamos disfrutar del momento. Fue poco después cuando me encontré con Carlos, un excompañero del ciclo de Salud Ambiental. Quizás una de las pocas personas de esa promoción con la que se puede entablar una conversación coherente. No es muy buen estudiante que digamos... pero sus valores morales ayudan en parte a que este mundo se encuentre un poco menos apestado.

Poco después Dave tuvo la "clemencia" de pensar que sí que sería buena idea volver para el bungalow. Yo, por cortesía... intentaba seguirle el rollo pero estoy seguro de que en otras circunstancias no hubiera cedido a sus caprichos de irse o no irse en función de su estado de ánimo. En el último momento decidió quedarse, por supuesto... pero menos mal que contaba con el apoyo de Piro. Rober tambien quería seguir con la fiesta así que Piro y yo nos volvimos para el bungalow mientras que Raquel, Rober y Dave se quedaron en el Basic. Nada más salir del local nos ocurrió una cosa curiosa. Una chica joven, bajita, muy guapa, se fue directa hacia mi mientras caminábamos en sentidos opuestos. La chica portaba un sombrero que no dejaba de mostrarme, como queriendo pedir algo, el impedimento de todo aquello es que hablaba en un Francés perfecto que no logré entender demasiado bien (Ya que yo de francés sé lo mínimo). Tampoco me encontraba en predisposición de entenderlo. Lo único que quería era decirle algo como: Excuse moi, Je ne parle Françoise (O como se escriba) pero ni siquiera me acordaba de esas frases. También podría haberle dicho el típico: ¿Vous le vou coucher avec moi, çe çoi? (O como se escriba) pero ni para esas cosas estaba... lo único que quería era llegar al bungalow y descansar tranquilo, así que hice lo que mejor se me da, hacerme el avión y hacer caso omiso de su persona ya que no la entendía y había más gente por la calle en caso de que necesitara ayuda real. Una vez esquivamos el obstáculo nos fuimos en busca de un taxi. Como opción le dije a Piro que podríamos ir caminando ya que con la espera pasaríamos mucho frio. Fue la mejor opción ya que no vimos a ninguno en el transcurso de nuestro paseo y terminamos por ir caminando hasta el bungalow. Poco después llamamos a Raquel para ver donde estaba con esos dos. Estaba bastante cerca por lo que logramos alcanzarles y nos fuimos todos juntos paseando, no sin impedimentos urinarios o en materia de caprichos tontos, claro. Todo iba más o menos bien. Rober se tumbó en el sofá para dormir allí. Piro y yo nos fuimos a la habitación con las literas y Dave y Raquel se preparaban para meterse en la habitación de matrimonio. Piro y yo rezábamos para que Rober se quedara a dormir en el sofá ya que de esa forma se aburriría al no contar con ningún tipo de entretenimiento humano y se dormiría. Pero no fue así. Como siempre surgieron las inoportunas ideas de Dave. Al ver a Rober en el sofá, lo levantó y lo llevó hasta nuestra habitación para que durmiera con nosotros. Con tanto listo en el mundo... ya no me sale ni la frase hecha. El resto se puede imaginar. Yo intentando dormir, necesitaba descansar y soy de sueño flojo. Rober haciendo el capullo y comportándose como un niño de 6 años que quiere jugar. Dave entrando y saliendo de la habitación como queriendo controlar la situación y poniendo la música del portátil a todo volumen. Yo intentando contenerme para no decir o hacer cosas de las que pudiera arrepentirme. Todo por intentar seguir siendo fiel a mis principios, aunque las situaciones sean desfavorables. Incluso en ciertas ocasiones me veía como un aburrido amargado pero hay algo que no me gusta nada y es que me interrumpan el descanso de forma gratuita, sólo por capricho y sin finalidad práctica alguna.

Al día siguiente, ya Domingo, nos despertamos bastante tarde. Yo tenía la idea de que los días fuertes habían pasado. Ese día Piro se iba ya que por la tarde tenía que jugar un partido de fútbol sala y no podía faltar a la cita. Todos estábamos muy cansados. Paseamos por Bayona mirando puestos tranquilamente e intentando buscar un puesto donde comer un bocadillo de chorizo. Después de quedar lo suficientemente saciados fuimos a por el postre. A mi ya no me entraba nada más en el estómago y tampoco me apetecía nada dulce así que no comí nada. Hicimos tiempo hasta que Piro se tuvo que marchar y dimos un paseo hasta el Castillo pagando 1€ como entrada. Se acercaba la noche y la hora de la cena. Al salir del castillo paseamos de nuevo por las calles del casco antiguo de Bayona y pensé que por tomar un vino e ir algo contentillo para el bungalow sin llegar a la borrachera no pasaría nada. Cayó un vino, cayeron dos...tres... no recuerdo exactamente cuántos fueron. El ánimo nos hacía incluso mezclar vino blanco con vino tinto cuando en algunos puestos se acababa el tinto. Entramos en un local y apareció una chica bastante mona. Raquel decidió presentármela y entablé conversación con ella. Parecía una chica simpática a la que no le molestaba hablar conmigo. Quise invitarla a tomar algo y según ella tomaba Ginebra con redbull. Me dijo que le guardara el cubata, que volvía en un momento y no apareció más... así que tuve que bebérmelo yo. Ya con un pedal tremendo salimos y fue ahí cuando Raquel empezó a encontrarse mal. Rober se topó con un grupo de chicas, a mi parecer de orden feminista que le rechazaban de manera continua. Creo que Rober tiene un problema que espero que logre solucionar. Para él un no nunca es no... hasta que se distrae con otras cosas. El carácter de Rober cuando bebe y cuando no, es totalmente diferente, cada vez más predecible... pero no me gusta nada que se comporte de esa forma.

Cuando Raquel consiguió reunir fuerzas para ponerse en pié nos fuimos en busca de un taxi. Al ver que no pasaba ninguno, Dave llamó a un amigo suyo para ver si podía venir a recogernos. Y así fue. Mientras Dave buscaba ayuda, yo me quedé esperando con Raquel en el suelo sin saber bien que hacer. Al sentir la pasividad de las fuerzas del orden público comencé a insultarles por lo que se acercaron, me preguntaron amablemente por la situación y me pidieron la documentación ya que notaban que yo tampoco estaba muy lúcido que digamos. Tambien me pidieron la documentación de Raquel, si éramos amigos... cuando, de pronto... se metió Dave por el medio para decir que era su novio, que había bebido un poco y que ahora venían a recogerla. Cuando la pareja de la guardia civil se fue... Dave criticó mi postura. Es de esas personas que logran darle la vuelta a las cosas como si su percepción de los hechos fuera la más feahaciente del mundo... estando totalmente desproporcionada. Insulté a la Guardia Civil cuando no me veían... y estando él presente. Mientras que su versión de los hechos es: "Me voy 5 minutos a buscar ayuda y cuando vuelvo le veo a él insultando a la Guardia Civil con Raquel en el suelo" Yo sé que no fue así... no podría afirmarlo del todo ya que iba demasiado borracho como para recordarlo de forma tajante pero sé que no fue así. Sólo de pensarlo... para la próxima vez ya sabré a que atenerme y evaluar mejor sobre qué eventos sociales son aquellos en los que me gustaría tomar parte en función de las personas que asistan. Cuando nos recogieron y nos llevaron al camping, Raquel se negaba a levantarse de nuevo, una vez bajamos del coche... estábamos a unos metros del bungalow pero Raquel no se sentía con fuerzas para ir... ni quería ser levantada. Sólo quería dormir en el sitio en el que estaba así que Dave decidió llamar a una ambulancia. De pronto vimos pasar a Rober. Como era yo quien tenía las llaves del bungalow le seguí para abrirle la puerta con la intención de dejarle pasar y luego volver junto a Raquel. La espera se volvía eterna cuando veía que no volvía. Sabía que estaba dentro del camping. Quizás entretenido con otros borrachos como él de otros bungalows o a saber... Yo me encontraba en el límite de mis fuerzas. Cansado... estresado... pensando en la salud de Raquel... en si Rober estaría bien.. y con una borrachera tremenda. Lo que yo tenía planeado como un contentillo de vino se había desmadrado más de lo habitual. El alcohol me había hecho perder la razón de mala manera. Necesitaba desahogarme de alguna forma así que llamé a Isabel a eso de las 2 o 3 de la madrugada. Quedó muy preocupada por mi ya que por el tono en el que hablaba pensaba que estaría en problemas hasta que por fin arranqué y le dije que sí, que estaba bien. Aun así la preocupación no se la quité de encima del todo. Mientras hablaba con ella llegaron Raquel y Dave. Dave me dijo que le habían puesto una inyección y me comentó un poco sobre lo sucedido en el hospital y nos fuimos todos a dormir. Yo seguía esperando por Rober aunque pensaba que ya aparecería. No dormí demasiado bien. Cuando me desperté a eso de las 9 y media me di cuenta de que Rober no había llegado. Intentamos localizarlo llamándo al móvil pero colgaba la llamada. Poco después apareció por la puerta semidesnudo, con unos pantalones vaqueros y sin parte de arriba. Se había confundido de bungalow. El bungalow donde se había metido estaba habitado pero por casualidades de la vida no se topó con nadie de los que allí estaban.

Menudo fin de semana... tenía pensado publicar este artículo ayer pero tampoco sabía sabía bien cómo terminarlo. Todavía me siento algo confundido. Tengo la impresión de haberme dejado llevar demasiado por mis impulsos a causa de una euforia producida por la sensación de bienestar artificial que me ha dado el alcohol. Espero que no se repita en mucho tiempo o saber controlarme mejor cuando suceda. Como balance de daños...no hubo heridos, he desconectado, me he reido mucho, mucho, mucho... así que supongo que todo ha ido bien. Ha sido una bonita experiencia. Parece como si las fiestas medievales despertaran nuestro yo más primitivo. Cuando liberamos nuestra mente y nos sentimos con ganas de no pensar en el mañana. Según mi forma de ser, ha sido una experiencia muy didáctica pero es un mundo que no me pertenece... un mundo demasiado descontrolado en que las consecuencias pueden ser imprevisibles cuando no se tiene la experiencia necesaria.

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