Capítulo XXIX: Matojo de nervios
Me entra como un vértigo especial al intentar adelantarme a los acontecimientos de todo lo que está pasando. Un vértigo sano, claro... pero sigue siendo vértigo.
El jueves o el viernes llamaron a Piro para decirle que nos habían asignado un local de ensayo en Valladares, justo al lado de la casa del Rober. Después de tantos años desde que nos anotamos y con la formación casi disuelta por fin nos han asignado un local de ensayo y cómo no... había que aprovechar la oportunidad o rechazarla para siempre. Yo siempre estoy dispuesto a ensayar mientras tenga tiempo para hacerlo, los horarios eran compatibles con el curso y le dije que sí, claro. En un principio yo pensaba que eso iba por turnos, que un día iríamos y que no volveríamos a ir en un tiempo... pero resulta que no es así si no que todos los martes de 18:00 a 20:00 tenemos todo un local de ensayo para nosotros. ¡Un local de ensayo con horarios planificados! Me parece genial en muchos aspectos. Ya no tendremos que depender de la casa del Rober para ensayar y a su vez nos imprimirá cierto grado de implicación al comprometernos con un "organismo público". Tambien es interesante el detalle de que todo esto no sólo implica el ensayo... si no cursos o eventos a los que podamos acudir para formarnos, estar más en contacto directo con personas que les interesa el mundo de la música, incluso... con el tiempo... posibilidad de audiciones públicas...
Sólo de pensarlo... de nuevo a las andadas... como cuando iba a clases de guitarra...obligándome a practicar las canciones en casa para hacerlo lo mejor posible... ¡Es genial!
Por otra parte está el curso. Estoy aprendiendo muchísimo. No es una rama que me motive demasiado pero está resultando bastante interesante. Hoy he aprendido a soldar una tubería de cobre con soplete y estaño/plata. Otro día nos enseñarán a utilizar una radial... Son tantos conocimientos juntos...
También están mis ejercicios físicos, claro. Me he comprado un pulsómetro en el Decathlón por 30 euros de esos que miden el ritmo cardiaco. Me resulta mucho más cómodo saber que no voy a palmarla cuando mi corazón va a 165 y estoy cansado, porque sé que mi límite está en 193 (Según un ecuación que se inventó un tipejo). Me ayuda a controlarme y a no parar por temor o por pereza... aparte he cambiado de escenario. He dejado el paseo del Lagares para convertirme en el friki que corre solo por el parque de Castrelos. Me trae una de recuerdos... Está todo tan cambiado...Todos me adelantan sean niños, niñas, chicos, chicas, señores (Las señoras no suelen correr)... pero a mi me da igual, yo con mi ritmo voy bien. De cuando en vez se me da por seguirle el ritmo a alguno que siga mi ruta e intento terminar mi media hora con aliento suficiente como para hacer algunas flexiones y abdominales... aunque no siempre lo consigo...
Son muchos cambios, cambios que asumiré, por supuesto...Intento no adelantarme a los acontecimientos teniendo este ritmo pero es inevitable... ¡Es tan emocionante!
Hoy mismo estaba eufórico, teníamos que soldar con soplete (Soldadura blanda, no con máscara de protección ni nada de eso... si no con fuego directo...) y los que estaban en mi grupo iban cautelosos como si fueran con cuidado... y yo, como si lo hiciera de toda la vida. Soy un negado para soldaduras pequeñas pero creo que no se me da nada mal eso de las soldaduras con soplete. Ver como se calienta el cobre y como sale fuego por todas partes. Siempre con cuidado claro... ¡Quiero que me enseñen a cortar con una radial...!
Me iré al parque ahora a ver si me relajo un poco, ultimamente tengo las digestiones algo pesadas y correr es lo único que me calma... si después me siento algo más calmado escribiré un poco más. Sería la primera vez que escribiera dos entradas en un mismo día...
El jueves o el viernes llamaron a Piro para decirle que nos habían asignado un local de ensayo en Valladares, justo al lado de la casa del Rober. Después de tantos años desde que nos anotamos y con la formación casi disuelta por fin nos han asignado un local de ensayo y cómo no... había que aprovechar la oportunidad o rechazarla para siempre. Yo siempre estoy dispuesto a ensayar mientras tenga tiempo para hacerlo, los horarios eran compatibles con el curso y le dije que sí, claro. En un principio yo pensaba que eso iba por turnos, que un día iríamos y que no volveríamos a ir en un tiempo... pero resulta que no es así si no que todos los martes de 18:00 a 20:00 tenemos todo un local de ensayo para nosotros. ¡Un local de ensayo con horarios planificados! Me parece genial en muchos aspectos. Ya no tendremos que depender de la casa del Rober para ensayar y a su vez nos imprimirá cierto grado de implicación al comprometernos con un "organismo público". Tambien es interesante el detalle de que todo esto no sólo implica el ensayo... si no cursos o eventos a los que podamos acudir para formarnos, estar más en contacto directo con personas que les interesa el mundo de la música, incluso... con el tiempo... posibilidad de audiciones públicas...
Sólo de pensarlo... de nuevo a las andadas... como cuando iba a clases de guitarra...obligándome a practicar las canciones en casa para hacerlo lo mejor posible... ¡Es genial!
Por otra parte está el curso. Estoy aprendiendo muchísimo. No es una rama que me motive demasiado pero está resultando bastante interesante. Hoy he aprendido a soldar una tubería de cobre con soplete y estaño/plata. Otro día nos enseñarán a utilizar una radial... Son tantos conocimientos juntos...
También están mis ejercicios físicos, claro. Me he comprado un pulsómetro en el Decathlón por 30 euros de esos que miden el ritmo cardiaco. Me resulta mucho más cómodo saber que no voy a palmarla cuando mi corazón va a 165 y estoy cansado, porque sé que mi límite está en 193 (Según un ecuación que se inventó un tipejo). Me ayuda a controlarme y a no parar por temor o por pereza... aparte he cambiado de escenario. He dejado el paseo del Lagares para convertirme en el friki que corre solo por el parque de Castrelos. Me trae una de recuerdos... Está todo tan cambiado...Todos me adelantan sean niños, niñas, chicos, chicas, señores (Las señoras no suelen correr)... pero a mi me da igual, yo con mi ritmo voy bien. De cuando en vez se me da por seguirle el ritmo a alguno que siga mi ruta e intento terminar mi media hora con aliento suficiente como para hacer algunas flexiones y abdominales... aunque no siempre lo consigo...
Son muchos cambios, cambios que asumiré, por supuesto...Intento no adelantarme a los acontecimientos teniendo este ritmo pero es inevitable... ¡Es tan emocionante!
Hoy mismo estaba eufórico, teníamos que soldar con soplete (Soldadura blanda, no con máscara de protección ni nada de eso... si no con fuego directo...) y los que estaban en mi grupo iban cautelosos como si fueran con cuidado... y yo, como si lo hiciera de toda la vida. Soy un negado para soldaduras pequeñas pero creo que no se me da nada mal eso de las soldaduras con soplete. Ver como se calienta el cobre y como sale fuego por todas partes. Siempre con cuidado claro... ¡Quiero que me enseñen a cortar con una radial...!
Me iré al parque ahora a ver si me relajo un poco, ultimamente tengo las digestiones algo pesadas y correr es lo único que me calma... si después me siento algo más calmado escribiré un poco más. Sería la primera vez que escribiera dos entradas en un mismo día...
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