Capítulo XVIII: Más de lo mismo

En cada intento de dejar de fumar las sensaciones siempre son muy diferentes unas de las otras. Mi anterior intento creo que comenzó allá por el 2008.

************************* FlashBack, como de costumbre *************************

Estaba haciendo el Ciclo Superior en Salud Ambiental y me apoyaba en la idea de que quería dejarlo por motivos económicos, por motivos emocionales y porque tenía un ejemplo diario en mis clases en materia de "anti-salud" que me ayudaba a sobrellevar el síndrome de abstinencia. Mi profesor de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud (Manda cojones...) Isidro Sande. Un fumador y jugador compulsivo que trataba de hacer ver mediante su dicharachería estúpida que la vida le sonreía llevando ese tipo de vida. Para mi era todo fachada. Recuerdo una vez, que las casualidades de la vida me llevaron a frecuentar una cafetería regentada por un vecino. Un vecino que casualmente también conocía Isidro. Cuando entré por la puerta de la cafetería, Isidro se encontraba en la máquina tragaperras justo al lado de la barra. Pasatiempo común entre las personas de su edad que no lo vi como algo extraño. Le saludé y me senté en una mesa cercana con Ana, David y Rober, cuando de aquella estábamos más unidos... y veía desde esa posición como Isidro introducía monedas sin parar recurriendo cada poco tiempo a la frase: "Javi, dame cambio de 20". Se debió dejar un dinero tremendo en la máquina ya que estuvo enganchado como dos o tres horas, incluso pidiéndole al Barman que le guardara la máquina, entre cubata y cubata, cada vez que iba al baño. Una vez que se marchó, le pregunté a Javi, el dueño del bar por Isidro y me dijo que solía dejarse unos quinientos o seiscientos euros en la máquina, que pasaba de vez en cuando por el local, pero cuando pasaba era lo que hacía. Isidro es una persona de carácter bastante fuerte y su afiliación por la máquina de ese bar le debió de durar poco al darse cuenta de que donde entraba era un bar, no un casino. Supongo que se rebotaría en algún momento por no tener más cambio como lo hizo alguna vez por otros motivos. Incluso una vez se llegó a rebotar porque no le dejaban fumar porros en el local. Menudo profesor de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud. Cada cual puede hacer lo que crea conveniente fuera de su entorno de trabajo, sí... pero no considero correcto intentar inculcar una filosofía cuando aquel que enseña, predica con el ejemplo contrario, hasta en su entorno profesional. Que en clase utilizara un proyector y diera apuntes a través de la web Wikipedia tampoco ayudaba demasiado hacia su credibilidad docente... o que estuviéramos tres meses tragándonos Power Points chorras (Pogüer Puans, como les llamaba él) mientras nosotros intentábamos aprender algo leyendo apuntes de otras materias (La verdad es que en ese curso algunos éramos chicos muy aplicados, la verdad... raro en mi)

*************************** Fin de FlashBack *************************

Pues bueno... he estado intentado buscar información sobre lo que es el proceso de dejar de fumar. Generalmente no suelo confundirme demasiado con las sensaciones que tiene mi cuerpo. Esas sensaciones fueron confirmadas, en parte, en algunos de los artículos con los que me he topado que más que artículos divulgativos eran artículos de opinión. Una información que de haberla confirmado anteriormente hubiera suavizado bastante las cosas. En muchos artículos salían opiniones de exfumadores que anunciaban procesos de tos, mareos, desorientación, bronquitis, bronquiolitis, resfriados recurrentes, procesos infecciosos generalizados a nivel pulmonar...durante su proceso de "desintoxicación", no antes del mismo. De hecho, algunas personas afirmaban no haber estado enfermas durante tanto tiempo en años como cuando han decidido dejar de fumar. Supongo que todo dependerá de la persona que lo padezca. También me he dado cuenta de que aquellos que exponían su caso, manifestaban además un perfil deportista, que realizaban algún tipo de ejercicio aeróbico mientras eran fumadores y seguían realizándolo. Supongo que es un poco extraño eso de que alguien que haga ejercicio de forma habitual tenga la necesidad de recurrir al tabaco, por lo que tampoco se reflejan en las estadísticas ese tipo de sensaciones adversas procedentes de ese tipo de perfiles. También es un poco extraño que una persona que aguante cierta dinámica aeróbica y a su vez logre soportar la carga que implica el tabaquismo se decida a dejarlo. Cuando he dejado de fumar en anteriores ocasiones no he tenido que pasar por estos trastornos. En anteriores veces, mi iniciativa de dejarlo también recaía en procesos muchísimo más sedentarios. No iba a pasear, no iba a correr, no hacía ejercicios que hago con bastante frecuencia... De hecho, estoy deseando que me pasen estas molestias de garganta para echarme unas carreritas pero hasta que pasen, lo veo muy difícil. En uno de los comentarios de uno de los foros que he visitado, me llamó la atención la opinión de una participante que anunciaba que había perdido la voz (Supongo que sería afonía) durante dos meses durante su proceso de desintoxicación y que se encontraba contenta porque por fin la había recuperado. Ahora entiendo por qué en los anuncios dicen eso de: "Consulta con tu médico". No lo dicen por la adicción o los episodios de irritabilidad que se puedan devenir del proceso desintoxicativo si no que lo anuncian por las múltiples patologías que puedan recaer a causa de la limpieza pulmonar y corporal. Parece ser que muchos de los que han consultado con especialistas sobre su decisión de fumar se han topado con que su terapeuta les anunciaba sobre todas estas cosas y que las enfermedades recurrentes podrían no desaparecer hasta pasado un año de deshábito (No le termino de encontrar la lógica al chiste...). En otros documentos también ponía algo como que, mientras se fuma de forma habitual, la mucosidad tiende a depositarse en los pulmones solidificándose y que esa solidez remite al dejar de fumar, con los consiguientes problemas que requiere todo el drenaje ya que el moco vuelve a reblandecerse... Mucosidades excesivas, si se tiene asma, como es mi caso, o cualquier problema pulmonar, dificultades respiratorias o episodios asmáticos con más recurrencia de lo habitual... los beneficios puede que sean muchos, pero también tiene sus inconvenientes.

La verdad es que después de leer todos esos artículos desesperanzadores que me anuncian una recuperación larga y molesta... me siento más tranquilo. Por lo menos sé que si estoy enfermo es porque antes estaba más enfermo todavía, pero los problemas que pudiera tener estaban camuflados por el tabaco, de forma física o sugestiva, producto de la habituación. De todas formas creo que no estaría de más que acudiera a mi médico para pedir una opinión "experimentada"... o que me haga las pruebas pertinentes a modo de saber si me ha quedado algún tipo de secuela producto del tabaquismo, aunque tal como está la sanidad y que mi médico es bastante reacio a realizar pruebas "innecesarias", tendré que seguir fiándome de mis sensaciones y dejar los contrastes médicos para otros momentos más importantes de mi salud.

Comentarios